Viaje al Extremo Oriente Ruso, la isla de Sakhalin y la península de Kamchatka

Hemos estado unos días recorriendo el Lejano Oriente Ruso, en concreto la isla de Sakhalin y la península de Kamchatka. Todo empezó en Moscú. Desde allí un avión nos depositó en Vladivostok, de ahí en tren a Vanino, una ciudad portuaria y aburridísima, quizá por su cometido laboral, y que une transbordador mediante la parte … Sigue leyendo Viaje al Extremo Oriente Ruso, la isla de Sakhalin y la península de Kamchatka

Carta a La India. O como creerse mejor sin tener ni puta idea de nada

Querida India: en primer lugar agradezco que aquel... ....... .......... molesto ardor intestinal, por llamarlo de alguna manera poética, no sobrepasara los límites gestionables y no acabara con mi reputación hecha trizas ni con mis ganas aventureras fracturadas. Quisiera poder decir lo mismo de mi psique. Hace ya un año y medio de lo nuestro … Sigue leyendo Carta a La India. O como creerse mejor sin tener ni puta idea de nada

Carta a Santiago de Compostela o las circunstancias bajo las que tú y yo nos conocimos

Querida Santiago: Antes de nada debo decirte dos cosas. Una, que nunca tuve el placer ni la curiosidad por conocerte, ni a ti ni a ninguna otra ciudad que estuviera bajo nuestro coto fronterizo porque para bien o para mal, siempre he sido de esos viajeros que ha discriminado ciudades y desechado destinos por proximidad … Sigue leyendo Carta a Santiago de Compostela o las circunstancias bajo las que tú y yo nos conocimos

A la que ha sido siempre mi casa, no eres tú, soy yo

Querida Mallorca: He tenido que largarme y verte desde fuera para darme cuenta de cómo eres, qué eres y de lo que hemos sido, porque aunque yo me empeñe siempre en mirar para otro lado, fuimos, joder claro que fuimos. He sido más contigo que con cualquier otra por pura ley física: eres donde mi … Sigue leyendo A la que ha sido siempre mi casa, no eres tú, soy yo

Varsovia, no te escondas y vayamos a tomar unas cervezas.

Si quieres que te diga la verdad, por mucho que tire de mi escasa retentiva, no recuerdo el momento en el que dirigí la mirada hacia el norte y la posé en tu ombligo, solo recuerdo 'habérseme' juntado un número de días de asueto laboral, suficiente como para que una gula insaciable de repente corriera … Sigue leyendo Varsovia, no te escondas y vayamos a tomar unas cervezas.